Desde hace varios años hemos escuchado hablar de las Empresas B, organizaciones caracterizadas por tener un triple impacto:

-Económico

-Social

-Medioambiental

Sin embargo, siguen existiendo dudas y preguntas sobre este tipo de empresas y es por eso que ICARE, con el propósito de ahondar en el tema, organizó el encuentro «To B or not to B».

Este espacio, encabezado por el Presidente del Círculo de Innovación, Hans Eben, permitió conocer, desde la experiencia de dos gerentes generales, el camino que debe recorrer una organización con el objetivo de ser B.

Cada empresa tiene su propio camino

Parque del Recuerdo es una Empresa B desde el 2014.

Sergio Cortés, gerente general, tomó la palabra y contó la hoja de ruta que los llevó a tener dicha certificación.

Cortés explicó que en el año 2012 conocieron el mundo de las Empresas B.

Fue entonces cuando iniciaron las conversaciones, tanto con el directorio como con los ejecutivos del Parque del Recuerdo, para dar el primer paso hacia la certificación.

«Es difícil certificarse si estas partes no están en sintoní, recalcó, añadiendo que, incluso, se tuvieron que modificar los estatutos.

También resaltó que cada empresa tiene su camino hacia la certificación; «cada una tiene que ver cómo le hace sentido esto».

«Iniciamos un periodo donde tratamos de descubrir bien nuestro propósito […]  Queríamos tangibilizarlo y, finalmente, obtener la certificación«, apuntó.

Con la meta cumplida en 2014, Cortés señaló que empezaron a trabajar en dos áreas: la estructural y la cultural.

«Necesitábamos que los 1.600 empleados entendieran lo que es ser Empresa B y lo vivieran a diario«.

Cortés también hizo referencia a lo que ellos llamaron Proyectos Emblemáticos, y que corresponden «planes fácilmente comunicables y medibles, con los que ejemplificábamos en qué estábamos como compañía».

En ese sentido, habló del Proyecto Cero Residuos, con el que consiguieron reducir en un 24% el envío de desechos al relleno sanitario.

El gerente general del Parque del Recuerdo puntualizó que «la certificación [como Empresa B] no es el final del proceso, sino el inicio».

La importancia de conectarse con las comunidades

Tras el testimonio de Cortés, tomó la palabra Luis Felipe Lehuedé, gerente general de Red Megacentro, empresa dedicada a la gestión inmobiliaria a través del arriendo de bodegas, oficinas y centros de distribución.

Con presencia en Chile, Perú y Estados Unidos, Red Megacentro es una Empresa B certificada desde abril de este año.

Lehuedé contó la experiencia de convertir su organización en una empresa de triple impacto, enfatizando el trabajo que hacen con el reciclaje y la comunidad.

«Nuestro ADN está en el reciclaje», expresó, destacando cómo reacondicionan inmuebles en mal estado para poder ofrecer sus servicios.

Además, relató que la conexión con las comunidades donde Red Megacentro establece sus instalaciones se ha dado a través de conversaciones y mesas de trabajo.

Agregó que aunque muchas veces se tengan todos los requerimientos legales y permisos aprobados, es importante contar con el respaldo de quienes habitan los alrededores de dicha localidad.

Tras conocer los casos de Red Megacentro y Parque del Recuerdo, la periodista María Elena Dressel, miembro del Círculo de Innovación, moderó una ronda de preguntas y respuestas en la que participaron los asistentes al encuentro.

Destacó que en el mundo hay más de 3.100 Empresas B, de las cuales cerca de 160 están en Chile.

«Yo hoy no me imagino empresas que no estén mirando su rol en la sociedad […] les invito a ver cómo cada uno puede aportar para que entre todos podamos hacer de Chile un mejor país y, de esa forma, una mejor sociedad», puntualizó Cortés.

Si quieres saber más sobre las Empresas B, cómo certificarse y los beneficios de ser una organización con triple impacto, entra al sitio oficial de Sistema B.