“Por favor no me expliquen el desempeño de la economía chilena sólo en base a lo que está pasando en el mundo, porque el grueso del crecimiento nos lo jugamos adentro”, fue una de las ideas que intentó dejar en claro el ministro de Hacienda Felipe Larraín durante su exposición en el foro ICARE “¿Cómo viene el 2018?”.

“Tuvimos cuatro años de caída de inversión, el peor período de inversión de los últimos 60 años” — Felipe Larraín, ministro de Hacienda en ICARE

Larraín y el contexto de la economía

  • “La economía chilena no baila al son de la economía mundial: Mientras la economía mundial se aceleraba, la economía chilena se desaceleraba el 2017″.
  • “Nos fuimos de crecer un 30% más de lo que crecía el mundo en 2010, a crecer a la mitad de la economía mundial. Es cierto que muchos países se desaceleraron, pero nosotros nos desaceleramos mucho más”.
  • “Tuvimos cuatro años de caída de inversión, el peor período de inversión de los últimos 60 años. Esto ocurre en circunstancias en que no hay crisis en la economía mundial. Podemos hablar de desaceleración, pero no de crisis”.
  • “Aumentó fuertemente la deuda pública, duplicándose en cuatro años. Chile tiene todavía índices de deuda bajos comparados con el mundo, pero lo que preocupa es la tasa de crecimiento de la deuda porque se duplica”.

Desafíos de la economía Chilena

El ministro de Hacienda fue claro en decir que “si bien han mejorado las expectativas de crecimiento en nuestro país, este no está asegurado. Nosotros tenemos mucho que trabajar”.

             1.   Dinamizar la economía chilena:

  • Duplicar la tasa de crecimiento económico, y para esto “vamos a tener que mejorar la gestión y la calidad de las políticas públicas”.
  • Crear empleos de calidad: Acelerar la creación de empleo asalariado privado.
  • Volver a ser una economía atractiva para la inversión.
  • Elevar la productividad para alcanzar tasas positivas.

            2.    Recuperar la responsabilidad fiscal:

  • Converger gradualmente a un balance estructural en el mediano plazo.
  • Perfeccionar la regla fiscal y su intencionalidad.
  • Estabilizar la deuda pública.
  • Crear las condiciones para recuperar la clasificación de riesgo del país.