23 de septiembre 2026
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En el ciclo Conoce a tu Ministro de ICARE, el ministro de Seguridad Pública advirtió también que el crimen organizado ya es una amenaza interna para el país, destacó que la iniciativa permitirá agilizar el intercambio de información e inteligencia sin cesión de soberanía, e hizo un llamado al sector privado a sumarse a la prevención del lavado de activos.
En una nueva edición del ciclo Conoce a tu Ministro, ICARE a través de su expresidenta y directora, Karen Thal, recibió al ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, en un encuentro que estuvo centrado en conocer la agenda de la cartera, el avance de las políticas impulsadas por el gobierno, y los desafíos del país frente al crimen organizado, en donde también se abordó la adhesión de Chile al Escudo de las Américas, anunciada ayer por el Presidente de la República.
Consultado por el alcance del Escudo de las Américas, el ministro Arrau explicó que “es la declaración de intención de trabajar para combatir el crimen organizado y el terrorismo”, en tres ámbitos que abarcan la defensa de la economía, de la democracia y la seguridad. Detalló que “hay un listado preliminar de 15 organizaciones de crimen organizado y hay 15 países que han adherido a esta intención de avanzar”, y que el texto resguarda el respeto a las legislaciones locales.
Arrau subrayó además que la cooperación internacional en esta materia no es algo nuevo para el país. “Chile comparte información, es parte de Interpol y tenemos convenios con múltiples países bilaterales y multilaterales para la persecución del crimen organizado o del terrorismo”, afirmó, añadiendo que “esto es uno más que puede ser tremendamente potente”. En esa línea, recordó que “nosotros ya tenemos convenio hace muchos años con el FBI, con Estados Unidos, digamos, para intercambio de información”, y enfatizó que “no hay cesión de soberanía”.
El ministro advirtió que la magnitud de la amenaza exige esta coordinación. “Yo me temo que Chile se quedó dormido viendo por televisión que en otros países habían amenazas a políticos o asesinatos a políticos, cosa que aquí han empezado a aparecer en los últimos años”, sostuvo y agregó que “el crimen organizado es una amenaza que la tenemos, no en la puerta del país, la tenemos adentro. Por eso el combate a la corrupción es sumamente importante”.
A su juicio, la respuesta debe ir más allá de la legislación nacional y “en una mayor coordinación de información, de combate”, afirmó el secretario de Estado, y agregó que “sobre todo cuando tenemos un crimen organizado y tenemos estados bien desorganizados en la región, parece bien evidente que es mejor conversar estas materias”.
Karen Thal destacó que «ICARE reúne a empresas que administran infraestructura crítica, centros comerciales, transporte, puertos, logística, tecnología, sistemas de pago», y consultó al ministro por los espacios concretos de colaboración público-privada. Arrau respondió que «la seguridad es transversal a todas las acciones» y recordó que actualmente se tramita la Ley de Infraestructura Crítica, donde el sector privado tendrá un rol relevante. Asimismo, valoró la disposición de las empresas a colaborar en la recuperación de barrios. «Muchas de las cosas son del día a día, son de convivencia, son de cosas a veces que parecieran menores, que le cambian la vida a la gente y ahí es donde el sector privado puede hacer tremendas cosas y en el fondo yo creo que ganamos todos con esto», afirmó.
Durante su intervención el ministro precisó que el crimen organizado “es un fenómeno delictual que utiliza cualquier negocio ilícito para ganar dinero”, por lo que la estrategia apunta a seguir los flujos financieros. En ese contexto, alertó que “hoy día se está moviendo mucho, mucho dinero ilícito o negro en criptoactivos”, y planteó un rol activo para las empresas. “Evitar que una empresa sea un vehículo para el lavado de activos debería ser una preocupación primaria”, señaló, destacando que “el sector privado puede hacer muchísimo a través de normas de compliance, en certificaciones y cosas de ese estilo que van a inhibir la acción”.
En el plano nacional, el ministro destacó la propuesta de contar con un listado de organizaciones criminales, herramienta que existe en diversos países, y el control de fronteras como prioridad. “Sin un adecuado control fronterizo, Chile va a terminar siendo, y ya lo es, uno de los principales exportadores de cocaína, siendo que no producimos un kilo”, advirtió.
En materia penitenciaria, el ministro advirtió que el país enfrenta una población penal al alza que supera ampliamente la capacidad del sistema. «Capacidad de 40 mil. Hay 65 mil quinientos y creciendo así», afirmó, y describió que hay «celdas que son para dos personas y hay nueve, diez, once personas ya no caben, no caben físicamente y tenemos rucos en los patios». Arrau precisó que «son veinte mil plazas lo que tenemos que cubrir» y adelantó que en noviembre debería iniciarse la construcción de la cárcel de El Arenal, en Atacama, mientras se licita el recinto de Calama y se explora un mecanismo de construcción acelerada. Alertó además que «se está extranjerizando y rejuveneciendo nuestra población penal».
El ministro además destacó el rol que pueden cumplir las empresas como vecinos de los territorios en que están insertas, particularmente en la recuperación de barrios. Explicó que el ministerio ya identificó «los cincuenta barrios o polígonos más duros de Chile» mediante una función matemática, de los cuales 20 serán intervenidos este año con presencia policial, inversión y una acción integral del Estado. “Nos pasa mucho que una empresa es vecina y a veces no son tan buenos vecinos. Entonces, oiga, el sitio eriazo que está hace no sé cuánto tiempo. Oiga, por qué no hablamos con esa empresa y la disposición ha sido salvaje», contó, explicando que las empresas se suman porque «ven que va a haber más presencia policial, va a haber un plan integral, va a haber otro ministerio ayudando, va a estar el municipio comprometido». A su juicio, «muchas de las cosas son del día a día, son de convivencia, son de cosas a veces que parecieran menores, que le cambian la vida a la gente y ahí es donde el sector privado puede hacer tremendas cosas y en el fondo yo creo que ganamos todos con esto».
Respecto de los resultados de su gestión, Arrau explicó que “esto es 80-90% gestión. Hay que pasar leyes, sí, por supuesto, pero es gestión (…) si esto fuera una empresa y tuviéramos estas cifras, estaríamos arriba del IPSA, digamos, este año con pura gestión”, sostuvo al detallar que en lo que va del año los homicidios registran una baja de 14%, los secuestros extorsivos de 34% y los robos con violencia de 13%, mientras la droga incautada aumentó 60%, acercándose a las 100 toneladas, y la captura de prófugos creció 80%. Agregó que desde su llegada se han sumado 600 carabineros a las calles y que la meta es alcanzar 1.200 a fin de año.
Al cierre del encuentro en ICARE, el titular de la cartera de Seguridad Pública, definió que su principal objetivo para el período es “recuperar la tranquilidad. Esa es la palabra que usa la gente, que perdimos la tranquilidad”.