La IA ya está instalada en las firmas legales chilenas, pero el desconocimiento técnico expone a filtraciones de datos y «alucinaciones» jurisprudenciales. Como advierte el Principio 2 de la nueva Guía del Colegio de Abogados de Chile (julio 2026): «La inteligencia artificial… en ningún caso sustituye al abogado”. Para probarla sin riesgo, deben aplicarse las salvaguardas contractuales y técnicas que delinea la guía.
- Protocolo de Anonimización Definitiva (Fase de Prueba)
- Técnica de datos sintéticos: Si vas a probar una herramienta (probar prompts, analizar resúmenes, etc.), nunca utilices casos o documentos reales de clientes.
- Sanitización de documentos: Sustituye los datos reales (nombres, RUT, montos, fechas, direcciones, hechos específicos) por variables genéricas (ej. «Parte A», «Empresa X»). Si el caso es de alta connotación o muy específico, anonimiza también el contexto de los hechos para evitar la reidentificación por inferencia.
- Auditoría del Proveedor y Términos de Servicio
- Cero entrenamiento: Confirma en los términos contractuales que el proveedor no utilice los datos de entrada (prompts) ni de salida (outputs) para entrenar o reentrenar sus modelos de IA.
- Política de retención de datos: Exige cláusulas donde se estipule la no retención de datos o la eliminación inmediata del historial una vez finalizada la sesión de procesamiento.
- Transferencia a terceros: Verifica si el software envía los datos a servidores de subproveedores externos o fuera de la jurisdicción local y si cumple con la normativa sobre protección de datos personales.
- Arquitectura Técnica Segura
- Entornos cerrados o ejecución local: Opta por herramientas empresariales que se ejecuten en la infraestructura local de la firma o en entornos en la nube privados/dedicados con cifrado de datos en tránsito y en reposo.
- Evitar herramientas públicas generales: Abstente de ingresar información del cliente en herramientas abiertas de acceso público donde no existan salvaguardas explícitas sobre la reutilización de la información por parte de terceros.
- Revisión de Herramientas del Entorno Cotidiano
- Funciones ocultas: Audita los softwares que ya utilizas a diario (procesadores de texto, lectores de PDF, asistentes de correo). Muchas de estas herramientas integran funciones de IA por defecto que envían datos a la nube sin alertar explícitamente al usuario; desactiva o reconfigura dichas funciones.
- Consentimiento Informado (Si persiste el riesgo)
- Si decides adoptar una herramienta que mantenga algún margen razonable de riesgo de revelación o reutilización de datos, debes informar al cliente de manera específica sobre el sistema a usar, los riesgos y las alternativas, obteniendo su consentimiento previo, expreso e informado (las cláusulas genéricas en el contrato de honorarios no son válidas).
Es por esta razón que en Academia ICARE, creemos que es indispensable, entregar un espacio donde los abogados y abogadas puedan entender cómo funciona la IA, cómo aprovecharla y para qué sirve en el trabajo jurídico. En noviembre se dictará el curso “IA para el área legal” donde podrás saber más sobre cómo funciona técnicamente un sistema de IA generativa, lo suficiente para evaluar una herramienta, conversar con TI o con un proveedor y anticipar dónde va a fallar.
Si deseas acceder a la guía, puedes hacer click AQUÍ.