Doble Click Económico · 20ª edición · Fondos generacionales: cómo transformar un cambio de arquitectura en mejores pensiones

13 de julio 2026

Economía Finanzas
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Cambiar la forma en que se invierten los ahorros previsionales puede parecer una discusión técnica, pero en la práctica puede incidir directamente en la calidad de las pensiones futuras.

En esta 20ª edición del boletín Doble Click Económico: Más que una columna, impulsado por ICARE junto a la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, se analiza el paso desde los actuales multifondos hacia los nuevos fondos generacionales.

El artículo, elaborado por Solange Berstein y Pablo Castañeda, académicos de la Escuela de Negocios UAI, plantea que el desafío no está solo en adoptar una nueva arquitectura de inversión, sino en implementarla correctamente para que efectivamente contribuya a mejorar las pensiones.

La reforma previsional chilena reemplazará los cinco multifondos por fondos generacionales, en los que cada afiliado será asignado a una cartera vinculada a su cohorte y horizonte previsional. La lógica es acompañar el ciclo de vida: asumir más riesgo en etapas tempranas de la vida laboral y reducirlo gradualmente a medida que se acerca el retiro.

Pero el boletín advierte que no existe un diseño único ni automáticamente óptimo. La trayectoria de reducción de riesgo, conocida como glidepath, depende de múltiples factores: retornos esperados, longevidad, densidad de cotización, edad de retiro, aversión al riesgo y modalidad de pensión.

Por eso, el foco no debiera estar solo en maximizar el saldo acumulado, sino en gestionar el riesgo de pensión: mejorar el nivel esperado de la jubilación y reducir la probabilidad de resultados insuficientes.

El artículo identifica cuatro dimensiones críticas para que el nuevo régimen funcione: una transición gradual que evite destruir valor, un sistema de premios y castigos que alinee incentivos sin llevar a una gestión excesivamente indexada, una comunicación al afiliado centrada en pensión proyectada y no solo en rentabilidad de corto plazo, y mecanismos de flexibilidad para enfrentar crisis o dislocaciones de mercado.

También se destaca que la implementación deberá preservar espacio para la gestión profesional y la competencia entre administradoras, evitando que benchmarks demasiado rígidos o bandas estrechas terminen homogeneizando las carteras y reduciendo el valor agregado de las AFP.

Bottom line

Los fondos generacionales pueden ser una oportunidad para mejorar las pensiones, pero solo si la transición se diseña con gradualidad, los incentivos se calibran con mirada de largo plazo y la evaluación se centra en resultados previsionales. El desafío no es solo cambiar de fondos, sino transformar esa nueva arquitectura en mejores decisiones, mejor gestión de riesgo y mayor capacidad de financiar pensiones futuras.

Las próximas ediciones estarán disponibles el segundo lunes de cada mes en nuestra página web.

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