La economía chilena, al ser pequeña y altamente integrada al comercio y finanzas globales, requiere un stock adecuado de reservas internacionales de resguardo. Estas reservas previenen y mitigan el impacto de shocks externos sobre el sistema financiero, respaldan la credibilidad del Banco Central y aseguran la efectividad de sus políticas.
En esta 21ª edición del boletín Doble Click Económico: Más que una columna, impulsado por ICARE junto a la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, se analiza la capacidad de respuesta de Chile en moneda extranjera frente a la incertidumbre financiera global, evaluando la suficiencia de sus reservas directas y las herramientas de liquidez complementarias.
El artículo, elaborado por Álvaro Rojas Olmedo, Académico de la Escuela de Negocios UAI, plantea que mantener un nivel adecuado de reservas internacionales es un pilar crítico para acotar la vulnerabilidad de una economía pequeña y abierta como la chilena. Además de respaldar la credibilidad del Banco Central, las reservas otorgan autonomía para estabilizar la volatilidad del tipo de cambio y absorber shocks sin depender del contexto político o de terceros.
El boletín advierte que los indicadores tradicionales de adecuación (cobertura de importaciones, deuda de corto plazo y masa monetaria M2) muestran un retroceso respecto de sus promedios históricos a principios de siglo y ubican a Chile por debajo de varios competidores regionales como Perú, Uruguay o Brasil. Por ejemplo, las reservas actuales cubren 5,01 meses de importaciones y el 84% de la deuda externa de corto plazo, quedando bajo la regla del 100% recomendada internacionalmente.
A pesar de esto, el artículo destaca que el Banco Central de Chile no está desprotegido, ya que cuenta con una sólida «red de seguridad» de liquidez inmediata cercana a los USD 50.000 millones a través de líneas contingentes como la Línea de Crédito Flexible del FMI (USD 13.800M), la FIMA Repo Facility (USD 28.000M), la Línea Swap con el Banco Popular de la República China (USD 7.000M) y el FLAR (USD 1.250M). A esto se suma el Programa de Acumulación de Reservas anunciado en 2025 para sumar USD 18.500 millones propios a 2028 mediante compras diarias de divisas.
Bottom line
Los indicadores tradicionales muestran menor holgura que en décadas pasadas, pero Chile cuenta con cerca de USD 50.000 millones en líneas contingentes para resolver emergencias graves de liquidez. La clave estratégica para el mediano plazo es no suspender el programa de acumulación de reservas propias hasta 2028 y reconstituir los ahorros fiscales en divisas aprovechando el ciclo del cobre.
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