Víctor Moller Schiavetti, fundador de Hortifrut, recibió el Premio ICARE 2007 por una trayectoria marcada por sucesivos reveses y reinvenciones: en los años 60 su primer emprendimiento se desmoronó por las políticas de la época, perdiendo un patrimonio familiar acumulado en 150 años; en los 70 desarrolló en Argentina la primera empresa de genética porcina del hemisferio sur, llegando a exportar 50.000 cerdos congelados anuales antes de vender la operación en 1979; y en los 80 perdió la mitad de su campo de frambuesas por un socio deshonesto antes de consolidar, en los 90, la expansión internacional de Hortifrut mediante alianzas globales, con crecimiento sostenido de 30% anual.
Moller sostiene que "los grandes sueños son los motores que han permitido a personas, empresas y países ser grandes y exitosos" y llama a los jóvenes empresarios chilenos a ser más audaces, resumiendo la estrategia exportadora de su empresa en el lema "todos los berries, todos los días, a todo el mundo". Cierra agradeciendo a su esposa Ana María, sus hijos, empleados, productores y socios.



