Pedro Ibáñez Santa María recibió el Premio ICARE 2002 por su trayectoria al frente de Córpora, holding con casi 110 años de historia que agrupa empresas como Explora, Viña Porta, Córpora Tres Montes e Inesa, entre otras. El discurso relata cómo, tras trabajar como Product Manager en una multinacional, decidió en 1970 volver a la fábrica de conservas familiar en San Felipe para asistir a su padre.
El eje del discurso es una reflexión sobre la adaptabilidad como valor central de la empresa —descrita como "casi un intangible" cuyo verdadero valor está en "la renovación y el cambio"— combinada con una crítica a la política económica chilena: Ibáñez identifica la dependencia de materias primas y el gasto fiscal elevado como factores que deprimen el tipo de cambio e inhiben "la creatividad privada", advirtiendo sobre el riesgo de "bananerización del país". Cierra reconociendo a sus colaboradores, entre ellos a Antonio Rollán, con más de treinta años en la empresa, y a su familia.



