Manuel Ariztía Ruiz, empresario avícola al frente de una empresa familiar de larga data, recibió el Premio ICARE 2000. El discurso repasa hitos como la autorización de Chile para exportar carne de ave a Estados Unidos en 1976, el traslado temporal de la familia a Argentina en 1970, la crisis económica de 1982 —de la que salió pagando todas las deudas con intereses— y el desarrollo de obras sociales en Melipilla, incluyendo una corporación de educación y salud con 33 escuelas y 13.000 alumnos, y atención de salud a entre 60.000 y 70.000 personas.
El discurso subraya que los logros pertenecen al equipo humano y a la familia más que al individuo —"sentía que le estaban dando un premio a mi papá y a mi mamá"— y reflexiona sobre la complejidad del traspaso generacional en una familia con ocho hijos, todos profesionales. Ariztía cierra reiterando su compromiso de "seguir luchando como empresario por el desarrollo" del país.



