Juan Cuneo Solari, nacido en Iquique e hijo de un inmigrante italiano, recibió el Premio ICARE 2004 en la categoría Empresario tras una trayectoria vinculada al grupo Falabella, iniciada recién a los 40 años tras haber sido docente universitario. El discurso, breve y sin cifras específicas, se estructura en torno a un conjunto de principios empresariales: ética comercial, dignidad del trabajador, atención al cliente, "tradición al servicio del cambio" y visión de largo plazo con atención al detalle.
Cuneo busca desmontar el prejuicio de que el éxito empresarial depende de la juventud, sosteniendo que "con fuerza, con trabajo, con tesón, el ser humano siempre tiene la edad que su mente acepta", y resume su visión del trabajo empresarial con la fórmula "las empresas se manejan con 10% de talento y 90% de sudor", subrayando además que honestidad y credibilidad son, para él, equivalentes.



