Jorge Fernández Valdés recibió el Premio ICARE 2006 en la categoría Empresario por su trayectoria al frente de Pesquera Camanchaca, empresa a la que ingresó como socio minoritario a los 30 años y que, tras asumir su presidencia en 1980 en medio de una crisis sectorial, llevó de ventas inferiores a US$3 millones y 300 empleados a US$360 millones y 3.600 empleados en 26 años, con presencia en más de 30 países y oficinas en Miami, Tokio y Copenhague. El discurso repasa también la diversificación del grupo hacia salmón, ostiones, abulones y ostras, así como sus raíces en el sector agrícola.
El relato, marcado por una formación escolar estricta desde niño, insiste en que "para llegar a tener éxito, hay que trabajar muy duro, asumir los riesgos con valentía, actuar rectamente y respetar ante todo la palabra empeñada". Fernández Valdés destaca el compromiso de la empresa con las comunidades locales y los estándares ambientales, y cierra reconociendo a sus socios de largo plazo y a la "ayuda permanente de Dios" en su trayectoria.



