Jesús Diez Martínez, nacido en España en 1928 e hijo de un agricultor de La Rioja emigrado a Rancagua, recibió el Premio ICARE 1998 por la fundación y desarrollo del grupo Jedimar, que incluye a Tur Bus, Intersur y Cóndor Bus, entre otras empresas de transporte, además de negocios agrícolas, inmobiliarios e industriales. El discurso relata cómo, tras dejar la escuela a los 14 años por necesidad económica, aprendió el oficio de relojero y luego, gracias a un encuentro casual con un chofer de "góndolas", invirtió los ahorros familiares en su primer bus, hasta llegar a operar 600 buses y alrededor de 200 vehículos complementarios.
El mensaje central gira en torno a la importancia de servir bien al público —"el público determinaba nuestro sueldo y había que servirlo bien"—, la puntualidad y el trato directo con los trabajadores por sobre la tecnología. Diez atribuye buena parte de su éxito a saber "delegar a tiempo la administración en las nuevas generaciones" y cierra con una reflexión de tono espiritual: "uno no es más feliz al tener más empresas o bienes, sólo es feliz en la medida que cumple la misión que a cada uno Dios le dio".



