Hernán Büchi Buc recibió el Premio ICARE 1988 en la categoría especial en su calidad de Ministro de Hacienda, en reconocimiento a su gestión en la modernización de la administración pública: reforma tributaria, sistemas de identificación y de pago de beneficios sociales, y mecanismos de focalización del gasto público hacia los sectores más vulnerables. El discurso sitúa estos avances en el contexto de la crisis económica y el fuerte deterioro de los términos de intercambio que Chile enfrentó en la segunda mitad de los años ochenta.
El mensaje central es una defensa de la eficiencia y el trabajo técnico como base del desarrollo —"es en el trabajo inteligente, metódico y perseverante donde se encuentra la clave para el desarrollo y la prosperidad"— junto con los principios económicos del gobierno de la época: integración a la economía mundial, rol activo del mercado, propiedad privada y subsidiariedad del Estado.



