Eduardo Guilisasti Tagle recibió el Premio ICARE 1995 en reconocimiento a 38 años de trabajo en Viña Concha y Toro, empresa que bajo su gestión se convirtió en la principal exportadora de vinos chilenos, con presencia en 55 países al momento del discurso y una exitosa colocación de ADRs en la bolsa de Nueva York. El relato traza la expansión desde los mercados de América del Sur en los años 60 hasta Estados Unidos, Canadá, Europa y Asia, y describe la creación de sociedades derivadas como Frutícola Viconto y Bodegas Santa Emiliana.
El discurso pone énfasis en la importancia de las "armoniosas relaciones laborales" como condición del éxito exportador, junto con la incorporación de tecnología y el desarrollo de nuevos mercados. Guilisasti subraya el rol excepcional de Chile en la vitivinicultura mundial y cierra dedicando el reconocimiento a su esposa, hijos y colaboradores de la viña.



