Alfonso Prohens Arias recibió el Premio ICARE 1987 en la categoría Empresario por su trayectoria al frente de la empresa familiar de uva de exportación fundada por su padre en 1946, en el valle de Copiapó. En su discurso repasa los obstáculos iniciales del negocio —una agricultura regional poco desarrollada, sequías, escasez de maquinaria en la posguerra y restricciones estadounidenses a la uva chilena— y cómo los superó incorporando innovaciones como el ácido giberélico y el riego por goteo, lo que permitió ampliar la superficie cultivada en un 40%. Hacia 1987 la empresa operaba 500 hectáreas de parronales, producía 350.000 cajas de fruta y empleaba a 914 personas durante la cosecha.
Prohens destaca la estabilidad económica y el respeto a la propiedad privada como condiciones esenciales para el desarrollo del sector. Cierra dedicando el premio a sus padres, esposa e hijos, y a la comunidad de trabajadores que lo acompañó en el proyecto.



