Un renovado impulso están tomando el emprendimiento y la innovación como consecuencia del avance de modelos de
colaboración en los negocios. La necesidad de encontrar la forma de dotar a sus productos de un valor diferenciado superior, está llevando a un número creciente de compañías a explorar nuevas redes de emprendimiento y a
expandir su cadena de valor, estableciendo conexiones en un sistema abierto.
El concepto de “colaboración” ha vivido una evolución en el contexto empresarial. Durante décadas, las organizaciones han considerado colaborar como una forma de “unir a iguales” para generar acciones que deriven en ventajas para el conjunto. Estas acciones han estado particularmente orientadas hacia la reducción de costos y generación de economías de escala; sin embargo, hoy existe evidencia y notables casos de éxito en la implementación de un nuevo tipo de organizaciones, en donde se busca generar “comunidades colaborativas” con un sentido profundo de propósito y desafío, junto con una sólida estructura operacional capaz de obtener el máximo aporte de la creatividad de sus equipos de trabajo. Así, muchas empresas están buscando mecanismos de colaboración que permitan, desde tener un ahorro en costos hasta complementar sus actividades de investigación y desarrollo.
"La cooperación es la convicción plena de que nadie puede llegar a la meta si no llegan todos"
Virginia Burden |
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La colaboración va un paso más allá de la hipercompetencia y de la diferenciación radical del blue ocean. Aporta una
nueva mirada a la generación de valor y, más que clientes contentos, busca formar socios comerciales que comparten el beneficio de una innovación y su respectivo emprendimiento.
Este nuevo enfoque se articula en una compleja red o sistema abierto que implica diversos roles, acciones, confianzas y
comunicación de doble vía. El concepto de “Innovación Abierta” introducido por Henry Chesbrough, fundamenta incluso la innovación como un proceso basado en la colaboración de agentes
externos a la propia empresa -como proveedores, clientes, universidades, emprendedores, comunidades, etc.- lo que hoy está siendo aplicado por empresas como Codelco, Arauco, Procter & Gamble, Pfizer, 3M, Facebook, IMB, Google, entre otras, para poder innovar con mayor rapidez y eficiencia.
Los entornos colaborativos para el desarrollo de actividades dentro de las organizaciones están orientados a facilitar el intercambio de información y sistemas operativos aplicados e impone experiencia social y comunicativa. La colaboración es posible cuando hay facilidad de desprendimiento, espíritu generoso y
confianza mutua. Estas condiciones humanas producen un ambiente de enriquecimiento, respeto, apoyo y solidaridad.
Las nuevas
redes sociales de colaboración, actuando como sistema abierto y multicéntrico, logran -por medio del intercambio dinámico entre los integrantes de un colectivo (equipo, departamento, empresa, entorno comunitarios u otros) y con integrantes de otros colectivos- potenciar los recursos que poseen y crear alternativas nuevas para la
solución de problemas o la satisfacción de necesidades. Adicionalmente, con la computación en la nube se hace muy eficiente traer beneficios a los interlocutores. Esto permite una dispersión aún más amplia del conocimiento y por lo mismo mayor innovación empresarial.
ICARE